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REPORTAJE

  • Foto del escritor: ingridyagual
    ingridyagual
  • 14 ene 2020
  • 5 Min. de lectura

Crece la corriente vegana en Guayaquil y con ella el cuidado del medio ambiente


En los últimos años, se ha extendido una fuerte tendencia en la búsqueda de un equilibrio entre la vida y el cuidado del medio ambiente. Partiendo de esta premisa surge un estilo de vida con gran influencia, sobre todo, en las generaciones más jóvenes.



(Primer número de la revista The Vegan News. Versión completa en:


Pese a que el término “veganismo”, según Gary Francione, docente de la Universidad Rutgers, se usó por primera vez en 1944 en el suplemento The Vegan News, su significado no fue agregado al Diccionario de la Lengua Española (DEL) hasta 2014. Según este, el veganismo es una “actitud consistente en rechazar alimentos o artículos de consumo de origen animal”.


Si bien el veganismo va más allá y se extiende al uso de vestimenta, zapatos, tipo de transporte, entre otras decisiones habituales, esta actitud es conocida como una postura ética.


Pese a que Guayaquil no cuenta con cifras oficiales, “existen varias formas de medir cómo aumenta el interés en esta opción alimentaria”, indica Adriana Ortiz, quien es vegana desde hace 6 años. “Cuando inicié se me hacía muy complicado comer en la calle, todo tenía carnes, lácteos, huevos, pero ahora existen restaurantes dedicados a mi estilo de vida y esta es una forma de ver cómo la comunidad se está expandiendo”, afirma contenta.


Por otra parte Katherine Parra, diseñadora gráfica de Almacenes Deprati, nos comenta su experiencia con el veganismo, haciendo énfasis en su amor por los animales y todos los seres vivos.


“Ser vegano es la manera de expresar tu respeto hacia los animales y el medio ambiente, los estudios muestran que los animales tienen estructuras nerviosas y que son conscientes de todo, especialmente del sufrimiento.” Indicó.





Los veganos son solidarios con este hecho, por lo tanto consideran que los animales no deben ser tratados como productos de consumo o ser explotados de alguna forma que les produzca sufrimiento.

No usan ropa hecha a base de pieles de animales, no consumen productos de belleza que para su elaboración hayan producido sufrimiento o sacrificio animal.


“Muchas personas no tienen ni idea de todo lo que sufren los animales, ellos también sienten aunque no puedan hablar, no es agradable saber que a los pollitos les cortan el pico con un cuchillo caliente, que a los cerdos los castran sin anestesia, los animales de granja viven pisando su propio excremento todo el tiempo y así sacrifican a más sesenta mil millones de animales cada año destinados al consumo humano, ellos al igual que nosotros estamos en este mundo para vivir y cumplir nuestro ciclo de vida, no venimos para ser asesinados”. Expresó Katherine.


Ellos son parte de las comunidades Red Vegana de Guayaquil (@redveganagye), (@guayaquilanimalsave), (@guayaquilclimatesave), Anonymous For The Voiceless, entre otras. Todos lo hacen por el mismo fin: “Luchar contra el consumo de productos animales por salud, sostenibilidad y respeto por los seres sintientes”.

Cuentas de Instagram de restaurantes, cafeterías y pastelerías ecuatorianos que cuentan con un menú 100% vegano.


En Guayaquil, locales de comida reconocidos han agregado versiones de platos veganos en su menú. Además, han surgido lugares especializados en este tipo de comida, este es el caso de My Vegan Bakery que desde 2014 inició con una propuesta de pastelería 100% vegana. Sabrina Rodríguez, su dueña, explica que esto le ha permitido ser parte de “una gran comunidad que respeta a los animales y es consciente de su bienestar”.


Sin embargo, la propuesta de comida se extiende a menús completos, como en Camellias Tea, donde Bethsy Buitrón recibe a los comensales que la visitan con ganas de tacos y hamburguesas.


Cada vez son más. Se reúnen en plazas con carteles en los que exponen las razones para apoyar el veganismo. Van a centros comerciales, vestidos de negro, con máscaras y con portátiles en las que proyectan escenas de sufrimiento animal. Escriben, con tiza y en las aceras, consignas como “sé el cambio que quieres ver en el mundo, sé justo, sé vegano” y “yo protejo a los animales”.


Lo que los veganos consumen debe provenir de origen vegetal y, por lo general, se caracteriza por ser rico en nutrientes. Ecuatorianos como Cecilia Torres han iniciado su camino en el veganismo en busca de un estilo de vida más sano, “antes tenía problemas digestivos y pensé que los vegetales serían más fáciles de digerir para mi intestino y sí me ha ayudado bastante”.



No obstante, Luz Valencia, nutricionista de la Escuela Superior Politécnica del Litoral, sugiere que este tipo de alimentación esté guiado por un especialista, ya que “existen ciertos alimentos que los veganos deben aprender a reemplazar bajo la guía de un experto”.

Esta explicación también la comparte el Dr. Kléber Valencia, quien indica que no es completamente sano llevar una dieta a base de vegetales, debido a que las deficiencias nutritivas de la vitamina b12, del hierro, calcio, omega, zinc, pueden producir anemia y raquitismo; especialmente en los niños.

Valencia indica que la alimentación vegana carece de la vitamina B12 la cual está presente solo en alimentos de origen animal. Y que la falta de este compuesto en una dieta podría causar anemia, producir cansancio, debilidad o mala memoria, incluso hasta la muerte.


“Sobre todo, tengo que insistir en el suplemento de la Vitamina B12, que además de poder producir una anemia megaloplástica puede producir otra serie de complicaciones importantes que incluyen incluso la muerte por déficit crónico de esta vitamina”. Expresó.




Dentro de su amplia explicación recalcó que la carne roja aporta un hierro de fácil absorción. Las vitaminas y minerales varían en función del tipo de carne que consumamos, de este modo la carne de vacuno joven es más rica en las vitaminas del complejo B que la carne de buey, por otra parte la carne vacuna de mayor es más rica en hierro.

“El aporte de carne diario no debería sobrepasar por tanto los 150 gramos y deberíamos aportar proteínas de alto valor biológico de otras fuentes como el pescado, huevos, leche y aves y esto es lo que no consumen los veganos, decisión que no comparto pero la tolero”. Manifestó.


El veganismo y cualquier sistema de alimentación alternativa pueden llegar a un balance entre estos componentes. Para esto, los especialistas destacan que el seguimiento y control médico es esencial. “No todos los cuerpos poseen el mismo metabolismo, todos somos distintos y debemos ser guiados de la misma manera”, concluye



El veganismo no es adecuado para los niños no nacidos, niños, adolescentes, mujeres embarazadas y lactantes. No es ético someter a los niños a una dieta que no incluye proteínas animales y aminoácidos vitales que pueden ayudar al crecimiento y prevenir problemas de salud.


La dieta vegana solo podría hacerse de manera segura para los adultos si se complementa con supervisión médica, análisis de sangre regulares y suplementos vitamínicos que la mayoría de los padres no estaban calificados para brindar.

Adoptando esta dieta se prevendrían la muerte de 20.561 debido a la disminución en enfermedades relacionadas al excesivo consumo de carne roja como la hipertensión, la diabetes y los problemas del corazón. Incluso este tipo de dietas ayuda a la parte económica permitiendo ahorrar lo que normalmente antes se consumía en carnes rojas.



 
 
 

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